Renacimiento de los APIs, SDKs y AI en la 5Gnésima potencia

05 de marzo de 2021, por Jose Larrucea, VP Senior de Ventas Internacionales LATAM & EMEA, SAFR

El uso de APIs y SDKs tiene historia y para aquellos que trabajan con tecnología, estas son palabras familiares y de uso común. Paralelamente, la tecnología de las redes de Telecom 5G y la Inteligencia Artificial (AI para los amigos) son más recientes y quizás, en el contexto actual, se estén utilizando con mayor frecuencia.

Como todos hemos visto, 2020 fue un año en el que la tecnología tuvo un papel fundamental para ayudar a controlar la pandemia y reducir los riesgos de contaminación, mediante el desarrollo de aplicaciones y procesos que eliminaron la necesidad de contacto, análisis de video detectando el acercamiento y aglomeración de personas, generando alarmas cuando las personas no usaban máscaras, manteniendo así los ambientes públicos y privados operando dentro de los estándares requeridos por la OMS.

También mostró que es más necesario que nunca desarrollar softwares y sistemas vivos, ágiles y abiertos para que puedan ofrecer excelencia, incluso con una infraestructura reducida. Por esta razón, en varios lugares del mundo, la carrera por adaptar los sistemas, sumando funcionalidades capaces de gestionar los protocolos para el funcionamiento de servicios esenciales solo fue posible, además del esfuerzo colectivo de personas y procesos, gracias a la existencia de APIs y SDKs.

Cada día, se desarrollan billones de gigabytes de datos que deben ser compatibles con diferentes tecnologías, servidores, dispositivos y que se puedan compartir, de forma segura y rápida, entre sí. Tecnologías flexibles que le permiten desbloquear una amplia variedad de recursos y que agregan inteligencia a los sistemas existentes.

En 2020, las APIs y los SDKs fueron protagonistas entre bastidores en el mundo de la tecnología: redujeron el tiempo para lanzar funciones esenciales y convirtieron los datos en acciones capaces de aumentar la seguridad y mitigar la propagación de Covid-19.

Las APIs y los SDKs, con la ayuda de la inteligencia artificial, permitieron la rápida adaptación y el desarrollo de sistemas y soluciones complejos. Se pudo agregar funcionalidades a otros softwares, adaptándolos de la manera más conveniente para sus usuarios. Algunos sectores, por ejemplo, lograron gestionar personas evitando aglomeraciones, además de reducir la burocracia de las operaciones, haciéndolas trabajar más rápido y sin colas. Otros han logrado mantener a los empleados trabajando en fábricas y oficinas con entrada y salida sin el uso de las manos y sin contacto alguno. También hubo quienes lograron tener una mayor conciencia del público que utilizaba los espacios comunes, detectando quiénes llevaban máscaras y quiénes no, e identificando el porcentaje de personas que formaban parte del grupo de edad correspondiente a los grupos de riesgo.

El escenario complejo, adverso y sin precedentes de la pandemia nos dejó necesariamente un rico legado de aprendizaje. Necesitamos ser ágiles y flexibles tanto en el mundo físico como en el digital. Estos dos mundos deben incluso trabajar al unísono creando este entorno phygital. Llevar la experiencia del ecosistema digital a lo físico es totalmente posible, al fin y al cabo, la tecnología está ahí para el beneficio del bienestar social, el desarrollo de la economía y la generación de impactos positivos en la sociedad. Y la carrera nunca se detiene. Todas estas funcionalidades, lanzadas rápidamente, dejaron el mundo de los códigos y la programación gracias a la integración de sistemas y comandos recopilados en lo que hoy se resume en simples siglas: APIs y SDKs.

Lo que se obtiene utilizando APIs, SDKs y el 5G

En Japón, donde el 5G ya es una realidad, la principal empresa de telefonía celular del país dio un hermoso ejemplo de cómo agregar un ingrediente más a esta conversación: creó una solución de autenticación de empleados que permite el control de acceso mediante un smartphone.

La tecnología utiliza el 5G y el SDK de SAFR – un sistema de reconocimiento facial, sin contacto, compatible con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la prevención y el control de la pandemia Covid-19. Cuenta con autenticación de alta precisión, que permite el procesamiento de datos de alta resolución y alta velocidad, brindando excelencia en el reconocimiento de empleados con máscara, con altos niveles de precisión y comunicación de baja latencia.

En otras palabras, al igual que en Japón, cuando llegue el 5G a Brasil, nos permitirá llevar la visión por computadora a niveles nunca antes explorados. Con el uso de APIs y SDKs, las posibilidades son infinitas, desde la creación de puntos digitales altamente eficientes para servicios KYC (Know Your Customer) hasta la guía de múltiples flujos como entradas a hospitales, escuelas, transporte; pagos minoristas y uso en varios IoTs y wearables.

De hecho, 5G abrirá puertas para acercar nuestra realidad a aplicaciones cada vez más rápidas. Además, con el uso de APIs, SDKs e la IA, tendremos aplicaciones convenientes, mucho más rápidas e inteligentes.

Para obtener más información sobre las historias de éxito de SAFR con sus socios globales, haga clic aquí.

A %d blogueros les gusta esto: